Le Petit Chef

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Me levanté hace unas semanas con ganas de cocinar pero hoy será especial pensé, hoy cuento con una gran ayudante, Alba Luna.

Alba es una buena gourmet y quiero estar a la altura de sus expectativas. Tiene ya 5 años, y eso le da bastante criterio a la hora de elegir alimentos para una ocasión especial.

Lo primero que hacemos es tomar el metro con el objetivo de llegar al Mercat de Sant Josep,  la boquería, en el corazón de Barcelona. El mercat de la Boquería es un mercado que data de 1836, antes de su construcción,  podéis imaginar como labradores y campesinos se apostaban en la plaza que ahora ocupa el mercado, el más querido por los barceloneses y el más visitado por los turistas. Aunque lógicamente ha cambiado mucho, todavía queda en los alrededores del mercado “pageses” que venden sus productos de sus cultivos, que nos evocan tiempos pasados.

Todavía hace calor i siguen apeteciendo cosas frescas. Alba y yo hemos decidido hacer el menú en el mercado, según veamos los productos de las paradas. Al llegar nos damos de frente con una parada de verduras, hay verduras de  todas partes en el mundo. ¡Mira aquí Alba! ¡unos tomates “cor de bou” preciosos! Este tomate toma su nombre (en Catalán corazón de buey) por su forma. Aprovecho para explicarle a Alba que el tomate se introdujo en Europa proveniente de américa, por lo colonizadores españoles. Como es un producto de primavera y verano, nos viene fenomenal para el primer plato de ensalada, es refrescante y rico en vitaminas A y C…

En una parada de quesos, justo al lado del bar Quim de la boquería, encontramos un socio perfecto para ese tomate, ¡una burrata de Puglia! La burrata, digo a Alba, viene de Italia, ¿donde hemos ido de vacaciones? Pregunta Alba, bueno, cerca de allí, es que Italia es un país muy grande…La burrata es un queso fresco, cremoso, que se elabora en Puglia, en el sur de Italia, pero gracias a los barcos y aviones de transporte, podemos encontrarla muy fresca también en Barcelona. Alba se queda pensando en como llega este queso desde tan lejos, otro día llevaré a Alba al puerto para que vea como vienen esos y otros productos.

Ya tenemos un gran primer plato, Mezcla de producto Catalán e Italiano. Burrata con tomate “cor de bou”.

De segundo dudábamos mucho entre pescado y carne, pero Alba decide que hoy le apetece pescado, ¡es muy sabroso!, dice.  Pues nos vamos a las paradas de pescado. Hoy hay captura de casi todo, y las paradas son un espectáculo. Atún del mediterráneo, bonito del cantábrico, Rape del atlántico, gambas de Palamós…Le comento a Alba que puede mirar en los carteles de venta dónde se ha capturado el pescado. A Alba le fascina que puedan llegar pescados del océano índico. Nuevamente pienso que hará falta ir un día al puerto para explicarlo mejor… Alba duda por un momento, pero finalmente se decide por unas doradas plateadas, con toques dorados en la cabeza, de captura en el mediterráneo, según pone en la etiqueta de venta. Nos llevamos tres de unos 200gr.

Para el postre hoy nos llevaremos fruta fresca. Haremos una divertida, colorida y refrescante macedonia de frutas de verano. Compramos sandía, melón cantalup, nectarinas y cerezas. Para acompañar la macedonia compraremos yogures tipo griego.

Antes de volver a casa, compramos en la frutería patatas, cebollas y tomatitos tipo cherry. Nos servirán de acompañamiento a las doradas, junto con una rama de . Ah! ¡También una hojas de albahaca fresca para la burrata. Salimos del mercado y nos encontramos las siempre pintorescas Ramblas de Barcelona, ¡que bonita y diferente es!. Alba le echa una moneda a una de sus estatuas.

Lo primero al llegar a casa es comenzar a cortar las frutas en dados y ponerla a enfriar, ya que queremos que cuando haya que tomarla esté bien fría. Luego nos ponemos con el resto.

Antes de ponernos a preparar el primer plato, pondremos el horno a precalentar a unos 170-180º para las doradas.

Para preparar el primer plato es muy sencillo, nos repartimos las tareas entre Alba y yo. Yo me encargo de  cortar los tomates “cor de bou” en finas rodajas, de medio dedo de grosor. Una vez cortadas las rodajas y extendidas como base del plato, Alba coloca con mucho cuidado la burrata encima de las rodajas de tomate, lo reservamos, ya que antes de comenzar a comer, y solo antes, le pondremos una pizca de sal tipo escama, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y uno pequeño de aceto balsámico. Le explico a Alba que debemos hacerlo justo antes de consumirlo, porque si no lo hacemos así, la sal hará que la burrata suelte líquido y queremos sorprender a los comensales con un aspecto impecable.

Para el segundo plato hacemos lo mismo. Yo corto 4 patatas medianas en forma panadera, esto quiere decir en cortes redondos de medio dedo de grosor, cebolla de igual corte, Alba se encarga de poner las patatas en la bandeja sobre la superficie de la bandeja del horno, les pone sal y una pizca de pimienta, luego pone las cebollas encima de las patatas. Después de esto, Alba reparte los tomatitos Cherry por la bandeja del horno. Colocamos una rama de romero debajo de cada una de las doradas. Le digo a Alba que el sabor del romero transportará nuestro paladar a los parajes más mediterráneos, como el  parc del Garraf.

Dejamos las doradas en el horno unos 30-40 min, no es una ciencia exacta, le comento a Alba. Puedes ver que ya están hechas cuando su piel se hace menos brillante y más rugosa, no tan estirada y los ojos se tornan blancos. También puedes abrir el horno y comprobar con un cuchillo si están ya listas, pero esto último me lo dejas hacer a mí, observa.

Mientras se hacen las doradas ponemos la mesa. Sacamos las doradas cuando comprobamos que están hechas.

Nos sentamos a comer. Los comensales, todos ellos muy expertos y exigentes, están impacientes. Lucas ( 1 año y 2 meses ) come pescado desde hacer tres meses ¡y le encanta!. Lo de estar quieto en una mesa  es más complicado, pero cuando hay comida rica de por medio, come con mucho gusto. Lucía ( 3 ) también le gusta el pescado, ¡y no digamos la burrata con tomate!

Creo que Alba y yo,  hemos elegido muy bien el menú. ¡Está muy bien para todas las edades de los comensales! Solo hay que tener cuidado con las espinas de las doradas, pero de eso me encargo yo. ¡Lo hago a conciencia y no queda ni una!

Todos comemos el menú de hoy, bueno, en el caso de Lucas come y reparte un poco por toda la mesa… Hacemos un rato de sobremesa, mientras Alba explica a Lucía lo que ha aprendido en el mercado y como ha cocinado los platos. Lucas se entretiene con Baby Einstein y está a punto de dormir su siesta…

Después de la sobremesa, comemos la macedonia con yogurth, Lucas ya duerme así que será su merienda!!

Mmmm que bueno estaba todo, y que buena mañana hemos pasado en el mercado, y después cocinando en casa. Alba está muy contenta de ver productos diferentes, con tantos colores en la fruta y la verdura  y de países tan lejanos! Ella sigue dándole vueltas a como es posible que vengan de lugares tan remotos y nos los comamos tan frescos aquí, en Barcelona. Definitivamente otro día tendremos que ver como es posible este truco mágico.

Hasta la vista!

Le Petit Chef




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