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Hoy cocinamos…+ {Le Petit Chef}

Seguimos con el Otoño. Esta vez nos vamos a pisar hojas a un lugar muy especial para ver si nos inspiramos con la receta de hoy. Nos dirigimos a la Garrotxa, a la Fageda d’en Jordá. Este lugar es muy especial ya que fue una de las primeras escapadas que compartí con su mamá.

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En este lugar donde el silencio encuentra su espacio y las hojas dejan un largo manto marrón, ocre y rojizo, encontraré la inspiración que necesito… Hoy cocinaré con Lucas, así que debo pensar bien en lo que más le gusta e intentar combinarlo todo.

Lo tengo! un buen arroz de montaña, qué os parece? A Lucas le encanta el arroz, y es muy apropiado para su edad, y además le puedo añadir sus ingredientes favoritos, es perfecto!

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Como siempre buscamos producto de temporada y estamos en la Garrotxa, así que pondremos en danza el pollo de corral, las salchichas, costillita de cordero, algunas legumbres como los garbanzos, combinado con verduras como el tomate, la cebolla de Figueres, el pimiento rojo, la alcachofa, los tirabeques, rovellons (níscalos ) y las hierbas aromáticas que les darán ese aroma especial, sobretodo tomillo ( en el caldo ) y laurel . Haremos un arroz “de señorito”. Esto quiere decir en el argot, sin ningún despojo (hueso de pollo, etc.)

De camino a Besalú visitamos una granja dónde hacen de los auténticos yogures de granja “La Fageda”, se trata de una cooperativa de iniciativa social sin ánimo de lucro, que tiene en su programa una fundación asistencial dedicada a dar terapia ocupacional a personas con trastornos mentales, no solo hacen yogures, sino mermeladas y otros ricos productos naturales ¡y además hacen visitas a familias! A Lucas le encantan las vacas así que ¡ha sido una visita apasionante!. Por supuesto compramos yogures, que es uno de sus postres favoritos. En su web encontraréis un montón de recetas con este rico lácteo.

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Entramos al pueblo para encontrar estos ricos productos y aprovechamos para pasear por su maravilloso puente románico. Ya tenemos las verduras, las hierbas y las carnes de la Garrotxa, vamos a cocinar!

Le Petit Chef - Kids Guay - Arroz

En una olla hacemos un caldo de verduras con puerro, zanahoria, apio, cilantro, tomillo, aceite de oliva, sal y pimienta (un toque). Este paso si lo hacéis el día anterior a fuego lento y añadiendo agua lentamente, será delicioso, sino, por la mañana tempranito.

Para cuatro personas cortaremos una cebolla de Figueres en cuadrados de aprox. 1 cm de grosor, rallamos unos 500gr. de tomate natural y cortamos un pimiento rojo de igual manera que la cebolla. Reservamos todo. Ponemos en una Paella honda un buen chorro de aceite de oliva a fuego bajo y añadimos la cebolla. Una vez la cebolla esté con una textura más blanda, añadimos el pimiento, dejamos dorar unos 5 minutos y añadimos medio vaso de vino blanco ( tranquilos! el niño no se va a emborrachar, el alcohol del vino se evapora! ) pasamos a fuego rápido para que absorba el vino. Una vez absorbido, añadimos el tomate natural, sal, una pizca de pimienta y una cucharada de azúcar. Ya tenemos en marcha la base del arroz.

En una sartén aparte, echamos un chorro de aceite con una pizca de ajo (le quitamos antes el corazón para que no repita y no pique) y perejil. Doramos en ese aceite las carnes de los tres tipos, la pechuga de pollo de corral en dados de unos 4 cm y las salchichas de cerdo en un tamaño similar, las costillitas les sacamos el hueso y lo cortamos en tiras, junto con la carne añadimos “els rovellons” (níscalos). Una vez todo dorado, lo añadimos tal cual en la paella donde se está haciendo la base y dejamos hacer “chup-chup” y que todos los sabores bailen la danza de los sentidos del gusto y del olfato.

Una vez veáis la base ligada con los ingredientes, reserváis. Ya tenéis la “marca del arroz”.
En la misma paella que habéis hecho la marca del arroz, echáis un chorro de aceite y salteáis el arroz (unos 75 gr por persona). Si, salteáis el arroz, lo movéis hasta que quede un color dorado en los bordes y blanco en el centro. Esto hará que no se pase (eso sí, no os paséis con el caldo!). Por favor, utilizad un arroz de calidad, arroz bomba, no regateéis con esto, os puede salir mal la jugada.

Una vez salteado el arroz, en la misma paella añadís la marca del arroz, añadís en este punto también los tirabeques, el corazón de dos alcachofas (solamente el corazón), y los garbanzos cocidos en este momento, añadís la mitad del caldo. Una de las reglas de oro de los arroces secos es que para que quede al dente se debe utilizar el doble de agua que de arroz. No es una ciencia exacta, así que tienes que ir probando el arroz para saber si añadir más caldo. A media cocción, añadir la otra mitad del caldo. Cuando quede un poco para consumir todo el caldo, cubrir la paella con un papel de periódico y dejad que el arroz absorba el caldo que quede y, listo el arroz!

Como es un plato completo (cereal + proteína ) no hacemos segundo plato, lo acompañamos con una buena ensalada verde.

Este es uno de los platos favoritos de Lucas, repite sin dudar, y para acabar un delicioso yogur de “La Fageda” y se queda muy, pero que muy satisfecho.

Para bajar el arroz nos damos de nuevo un paseo por el pueblo de Besalú hasta el atardecer…

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Saludos gastronómicos!
Le Petit Chef

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Otoño en La Cocina + {Le Petit Chef}

El otoño es, gastronómicamente, una de las estaciones más coloridas y divertidas para comprar y cocinar.  Comienza una época del año en la que apetece meterse en el calor de los fuegos de la cocina y disfrutar mezclando sabores y colores, salimos de una estación con productos mas bien fríos, y ahora apetecen cálidos y aterciopelados. Desde la cocina, puedes sentir el olor a tierra mojada, ver las hojas secas caer y motivarte a cocinar. En los mercados esta temporada esta reinan los colores ocres, marrones, rojizos y amarillos, ¡casi como en los bosques! se mezclan con los diferentes y perennes colores verdes, pálidos y profundos… ¡Llegan las verduras, frutas, hortalizas y productos de Otoño! Calabazas, zanahorias, setas, alcachofas,  calabacines, tirabeques, boniatos, castañas, membrillos, uvas….

Esta vez me voy con Lucía a ver esa explosión de colores al barrio de la ribera de Barcelona, más conocido como el barrio del Born, este era el nombre del antiguo mercado central de Barcelona y posteriormente mercado de frutas y verduras, hasta que se inauguró en los años 70 el actual mercado central,  mercabarna. El dicho barcelonés dice “roda el món, i torna al born” ( visita el mundo y vuelve al borne ), pues hoy volvemos a visitar el barrio. 

Desayunamos juntos en un lugar excepcional, el bar Sanz, zumo de naranja natural, con Naranjas del mercat de Santa Caterina,  y pequeño bocadillito de fuet… allí planeamos nuestra ruta de paseo y compras.

Las verduras las hemos comprado on line, en una tienda 100% ecológica. La Tavella, productos de proximidad, que además tienen un proyecto social de recuperación de la agricultura tradicional y reinserción socio-laboral con  personas en riesgo de exclusión social. Pero nos adentramos en las paradas del mercado de Santa Caterina para ver los productos de temporada que hemos comprado. Este mercado fue el primer mercado cubierto de la ciudad, y data de 1848, aunque fue renovado en 2005 respetando la estructura original. La cúpula de este mercado llama la atención de Lucía y, curiosa como su padre,  me pregunta por ella. Le comento el diseño de esa cúpula trata de evocar un mar coloreado por frutas y verduras. Lucía queda fascinada y en su imaginación dibuja esas frutas y verduras en un mar de colores.

Sin duda la Calabaza es una de las estrellas del otoño, su sabor, aunque cruda es insípida, se torna dulce una vez tratada térmicamente y aderezada adecuadamente, sumada a su color naranja encandila a los pequeños y exigentes comensales. Aunque muchos citan la procedencia de la calabaza en América, se cita a esta hortaliza en muchos escritos en autores de la antigüedad hebrea y egipcia, a través de esos escritos sabemos que estos pueblos las cultivaban más para aprovechar sus semillas que para su consumo como hortaliza, que se generalizó más a su llegada a América. Podemos por tanto sospechar que se introdujo en América procedente de Asia meridional. Prepararemos entonces una crema de calabaza, boniato y  puerros, un plato que, estoy seguro, rebañarán sin piedad. Deberemos tener a mano un buen pan de cereales, como el que podemos encontrar en una de las panaderías preferidas por mi familia, el Forn Mistral , para que “tiren barquitos en la crema”.

En la mesa de hoy, de nuevo los tres gourmets de la casa, Lucía, Alba y Lucas.

Vamos con la crema. En una olla doraremos el puerro con medio dedo de aceite mezcla de girasol y oliva, para que no sea tan pesado, ojo,  doraremos el puerro hasta lograr una textura blanda, ya que al puerro le pasa lo que le pasa a la cebolla, fuego lento es igual a sabor dulce y textura aterciopelada, fuego rápido es igual a amargor y textura pegajosa. Una vez el puerro este dorado, salpimentamos y añadimos la calabaza en dados, pasados unos minutos añadimos el boniato y añadimos caldo de verduras. En 20 minutos tendremos la crema hecha, batir y reservar. En el horno a 180º pondremos papel de horno y encima unas lonchas de jamón ibérico, pasados unos minutos las lonchas se quedan crujientes, las cortamos en  virutas y las servimos en el centro de la crema junto con unas láminas pequeñas de queso parmesano. Tendremos en contraste la crema de boniato y calabaza ( dulce ) con el jamón serrano y el parmesano ( salado ). Por lo que han dejado en el plato, creo que ha sido un acierto!

El segundo plato es un plato sencillo de elaborar,  en el que vamos a dar a probar a los más pequeños el otro producto estrella de la temporada, ¡las setas! Butifarra fresca tradicional sin pimienta, con rovellons (níscalos) salteados, sencillo que no simple. El rey de las setas en Barcelona es  Petras, en la boquería, pero hoy las hemos comprado en el mercado de Santa Caterina, dónde hay muchas y muy variadas paradas de este producto. Las  botifarras, las hemos comprado en un lugar donde el papá de Lucía solía comprar cuando vivían allí, la “Botifarrería de Santa María”.  De camino pasamos por delante de una de las joyas de Barcelona, , plasmada con maestría en el gran libro “La Catedral del Mar”. Le explico a Lucía la historia de su construcción, en la que una cofradía llamada “els bastaixos” trajeron sobre sus espaldas desde la cantera de Montjuic, todas las piedras sobre las que se asienta esta catedral del pueblo marinero. ¡Pues que fuertes eran!, comenta Lucía.

Antes de elaborar los ingredientes y como no queremos saltear con ajo y perejil (no es muy digestivo…) haremos en una pequeña olla jugo de carne. Para esto cogeremos pescuezo de res, unos 200 gr. ( pregunta en tu carnicería! ), cebolla y zanahoria picadita, aceite de oliva, a esto le añadiremos unas uvas negras, para darle un toque dulce, sal y una pizquita de pimienta. Déjala soltar todo el jugo de la carne y sus ingredientes unos 55 min a fuego medio, cuela y ya lo tienes! ( reservar ). En una sartén grande pondremos a dorar primero las butifarras en aceite de oliva ( poco ), una vez doradas reservamos. Conservamos el jugo de las butifarras para dorar los rovellons, los echamos en la sartén una vez salpimentados a fuego rápido, reservamos. Una vez dorados los dos ingredientes principales, los juntamos en la sartén, añadimos un buen chorro de jugo de carne y dejamos que todo empape las butifarras y las setas. Volvemos a jugar con los contrastes de dulce-salado de las botifarras, el jugo de carne y las setas.

El menú de hoy ha vuelto a satisfacer las expectativas de los pequeños gourmets, menudos son! Para acabar, en el mismo Born compramos unos cupcakes de castaña en una de las tiendas preferidas de la mamá de Lucas, Miriam, Lolita Bakery.

Después del postre, Lucía dibuja para Alba y Lucas la cúpula del mercat de Santa Caterina, ¡que hermosa y colorida es! 

Nota para los papás: podemos guardar y cortar con delicadeza la calabaza, extrayendo toda la pulpa con un agujero en la parte superior de la calabaza,  y así poder hacer una manualidad para Halloween, ¡que ya está muy cerca! Ojo! Solo para papás manitas!

Bienvenido Otoño, ¡te esperábamos con ganas de morderte!

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Le Petit Chef

Me levanté hace unas semanas con ganas de cocinar pero hoy será especial pensé, hoy cuento con una gran ayudante, Alba Luna.

Alba es una buena gourmet y quiero estar a la altura de sus expectativas. Tiene ya 5 años, y eso le da bastante criterio a la hora de elegir alimentos para una ocasión especial.

Lo primero que hacemos es tomar el metro con el objetivo de llegar al Mercat de Sant Josep,  la boquería, en el corazón de Barcelona. El mercat de la Boquería es un mercado que data de 1836, antes de su construcción,  podéis imaginar como labradores y campesinos se apostaban en la plaza que ahora ocupa el mercado, el más querido por los barceloneses y el más visitado por los turistas. Aunque lógicamente ha cambiado mucho, todavía queda en los alrededores del mercado “pageses” que venden sus productos de sus cultivos, que nos evocan tiempos pasados.

Todavía hace calor i siguen apeteciendo cosas frescas. Alba y yo hemos decidido hacer el menú en el mercado, según veamos los productos de las paradas. Al llegar nos damos de frente con una parada de verduras, hay verduras de  todas partes en el mundo. ¡Mira aquí Alba! ¡unos tomates “cor de bou” preciosos! Este tomate toma su nombre (en Catalán corazón de buey) por su forma. Aprovecho para explicarle a Alba que el tomate se introdujo en Europa proveniente de américa, por lo colonizadores españoles. Como es un producto de primavera y verano, nos viene fenomenal para el primer plato de ensalada, es refrescante y rico en vitaminas A y C…

En una parada de quesos, justo al lado del bar Quim de la boquería, encontramos un socio perfecto para ese tomate, ¡una burrata de Puglia! La burrata, digo a Alba, viene de Italia, ¿donde hemos ido de vacaciones? Pregunta Alba, bueno, cerca de allí, es que Italia es un país muy grande…La burrata es un queso fresco, cremoso, que se elabora en Puglia, en el sur de Italia, pero gracias a los barcos y aviones de transporte, podemos encontrarla muy fresca también en Barcelona. Alba se queda pensando en como llega este queso desde tan lejos, otro día llevaré a Alba al puerto para que vea como vienen esos y otros productos.

Ya tenemos un gran primer plato, Mezcla de producto Catalán e Italiano. Burrata con tomate “cor de bou”.

De segundo dudábamos mucho entre pescado y carne, pero Alba decide que hoy le apetece pescado, ¡es muy sabroso!, dice.  Pues nos vamos a las paradas de pescado. Hoy hay captura de casi todo, y las paradas son un espectáculo. Atún del mediterráneo, bonito del cantábrico, Rape del atlántico, gambas de Palamós…Le comento a Alba que puede mirar en los carteles de venta dónde se ha capturado el pescado. A Alba le fascina que puedan llegar pescados del océano índico. Nuevamente pienso que hará falta ir un día al puerto para explicarlo mejor… Alba duda por un momento, pero finalmente se decide por unas doradas plateadas, con toques dorados en la cabeza, de captura en el mediterráneo, según pone en la etiqueta de venta. Nos llevamos tres de unos 200gr.

Para el postre hoy nos llevaremos fruta fresca. Haremos una divertida, colorida y refrescante macedonia de frutas de verano. Compramos sandía, melón cantalup, nectarinas y cerezas. Para acompañar la macedonia compraremos yogures tipo griego.

Antes de volver a casa, compramos en la frutería patatas, cebollas y tomatitos tipo cherry. Nos servirán de acompañamiento a las doradas, junto con una rama de . Ah! ¡También una hojas de albahaca fresca para la burrata. Salimos del mercado y nos encontramos las siempre pintorescas Ramblas de Barcelona, ¡que bonita y diferente es!. Alba le echa una moneda a una de sus estatuas.

Lo primero al llegar a casa es comenzar a cortar las frutas en dados y ponerla a enfriar, ya que queremos que cuando haya que tomarla esté bien fría. Luego nos ponemos con el resto.

Antes de ponernos a preparar el primer plato, pondremos el horno a precalentar a unos 170-180º para las doradas.

Para preparar el primer plato es muy sencillo, nos repartimos las tareas entre Alba y yo. Yo me encargo de  cortar los tomates “cor de bou” en finas rodajas, de medio dedo de grosor. Una vez cortadas las rodajas y extendidas como base del plato, Alba coloca con mucho cuidado la burrata encima de las rodajas de tomate, lo reservamos, ya que antes de comenzar a comer, y solo antes, le pondremos una pizca de sal tipo escama, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y uno pequeño de aceto balsámico. Le explico a Alba que debemos hacerlo justo antes de consumirlo, porque si no lo hacemos así, la sal hará que la burrata suelte líquido y queremos sorprender a los comensales con un aspecto impecable.

Para el segundo plato hacemos lo mismo. Yo corto 4 patatas medianas en forma panadera, esto quiere decir en cortes redondos de medio dedo de grosor, cebolla de igual corte, Alba se encarga de poner las patatas en la bandeja sobre la superficie de la bandeja del horno, les pone sal y una pizca de pimienta, luego pone las cebollas encima de las patatas. Después de esto, Alba reparte los tomatitos Cherry por la bandeja del horno. Colocamos una rama de romero debajo de cada una de las doradas. Le digo a Alba que el sabor del romero transportará nuestro paladar a los parajes más mediterráneos, como el  parc del Garraf.

Dejamos las doradas en el horno unos 30-40 min, no es una ciencia exacta, le comento a Alba. Puedes ver que ya están hechas cuando su piel se hace menos brillante y más rugosa, no tan estirada y los ojos se tornan blancos. También puedes abrir el horno y comprobar con un cuchillo si están ya listas, pero esto último me lo dejas hacer a mí, observa.

Mientras se hacen las doradas ponemos la mesa. Sacamos las doradas cuando comprobamos que están hechas.

Nos sentamos a comer. Los comensales, todos ellos muy expertos y exigentes, están impacientes. Lucas ( 1 año y 2 meses ) come pescado desde hacer tres meses ¡y le encanta!. Lo de estar quieto en una mesa  es más complicado, pero cuando hay comida rica de por medio, come con mucho gusto. Lucía ( 3 ) también le gusta el pescado, ¡y no digamos la burrata con tomate!

Creo que Alba y yo,  hemos elegido muy bien el menú. ¡Está muy bien para todas las edades de los comensales! Solo hay que tener cuidado con las espinas de las doradas, pero de eso me encargo yo. ¡Lo hago a conciencia y no queda ni una!

Todos comemos el menú de hoy, bueno, en el caso de Lucas come y reparte un poco por toda la mesa… Hacemos un rato de sobremesa, mientras Alba explica a Lucía lo que ha aprendido en el mercado y como ha cocinado los platos. Lucas se entretiene con Baby Einstein y está a punto de dormir su siesta…

Después de la sobremesa, comemos la macedonia con yogurth, Lucas ya duerme así que será su merienda!!

Mmmm que bueno estaba todo, y que buena mañana hemos pasado en el mercado, y después cocinando en casa. Alba está muy contenta de ver productos diferentes, con tantos colores en la fruta y la verdura  y de países tan lejanos! Ella sigue dándole vueltas a como es posible que vengan de lugares tan remotos y nos los comamos tan frescos aquí, en Barcelona. Definitivamente otro día tendremos que ver como es posible este truco mágico.

Hasta la vista!

Le Petit Chef





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Cocina con Le Petit Chef

Creo que no puede existir un prólogo que resuma mejor nuestra intención que el título que encabezara todos mis posts: Cocinar es un juego, comer es un placer.

Una de las cosas que distingue a humanos y animales es la forma en que nos alimentamos. Para un humano, la alimentación es un ritual, además de una necesidad. La otra gran diferencia es, cómo cocinamos estos alimentos, un acto que se remonta a cientos de miles de años atrás, a la edad del fuego.

Además de cocinar y comer, nos sentamos alrededor de una mesa como acto social. En una mesa, la familia y amigos compartimos confidencias, risas y preocupaciones. Este momento, es también, parte de la educación de un niño. Aprender a compartir este momento, es parte fundamental de su día a día, ya que no solo lo hace en casa, sino en la escuela, en un restaurante, en casa de amigos, es una función de repetimos hasta tres veces al día. Su educación gastronómica le permitirá en un futuro compartir y vivir grandes momentos alrededor de una mesa.

Lo que os proponemos es un viaje a través de los sentidos, con la alimentación como objetivo principal, sin perder la vista lo divertido del proceso hasta llegar al plato, y la educación social del niño.

Queremos tratar en este espacio la cocina como una actividad lúdica-gastronómica, para que el niño aprenda  y se divierta conociendo el origen de los productos, el largo camino que hacen hasta llegar a los mercados y comercios y el tratamiento que podemos darle en la cocina hasta llegar a nuestra mesa. Mi intención es hacer llegar a papás y niños, un sentimiento por la cultura gastronómica, algo que no enseñan en nuestras escuelas, pero que es fundamental para el crecimiento social y cultura de nuestros hijos y que nos permite compartir con ellos una actividad que, de buen seguro, les reportará dulces beneficios.

Pues eso, nos ponemos “manos a la masa”

Le Petit Chef


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Nuestro nuevo colaborador, Le Petit Chef!

Le Petit Chef

Nos complace dar la bienvenida a un colaborador muy especial, Le Petit Chef que compartirá con nosotros su conocimiento y pasión por la cocina y cómo hacer de ella algo divertido para los niños!!

No te lo pierdas! Estará con nosotros el último viernes de cada mes!

Bienvenido Petit Chef!


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Postre Helado…

Hoy os enseñamos a preparar helados de sabores para los niños (y no tan niños…), algo ideal para las épocas de calor que se avecinan. Hacer helados de hielo es mucho mas fácil de lo que parece, a continuación os explicamos cómo hacerlo! Toma nota:

Ingredientes

Para hacer 6 helados  necesitamos:

  1. 6 palitos de madera (se compran en cualquier papelería o tiendas on line de manualidades)  Puedes personalizarl tus palitos con el  famoso washi tape! 
  2. 6 recipientes de yogurth de 200cc
  3. 2 sobres de zumo o gelatina en polvo de diferentes sabores
  4. 1 litro de agua

Preparación

En un recipiente disuelve el primer sabor en medio litro de agua y viértelo en los 6 recipientes de yogurth.Ponlo en el frigorífico durante una hora aproximadamente.

Mientras tanto aprovecha para disolver el otro sabor en el resto de agua. Cuando haya pasado a hora, saca los recipientes y habrás conseguido una textura que te permita pinchar el palito de madera para que el helado quede firme.

Sin perder tiempo, agrega el segundo sabor en todos los recipientes y vuelve a ponerlo en el frigo por 2 horas o un poquito mas (dependiendo de la temperatura de cada frigorífico). Cuando lo saques del frigo, espera 5 minutos y sácalo del recipiente de plástico.

Ya tienes tu helado!! Disfrútalo!